Me gusto mucho la forma tan sincera como presenta Fontcuberta su discurso en la introducción. El hecho de que presente sus argumentos como una interpretación personal del mundo permite una entrada mas abierta al texto. En la introducción me parece muy importante rescatar el concepto de punctum de Barthes. No había podido yo concretar en palabras que era aquello que hay en cada fotografía que puede lograr hacer el vínculo (o no) con el espectador. Creo que básicamente ahí radica la esencia de la fotografía, en lograr incluir en la imagen ese “azar” que pueda comunicar y significar al mayor numero de personas.
En el primer capítulo el autor afirma que los mensajes tienen una composición tripartita : objeto, sujeto y medio. En la fotografía; ojo, objeto, objetivo. En un principio la intención de la fotografía fue captar el objeto en su formas mas pura. La fotografía era el medio mediante el cual la naturaleza se plasmaba a si misma. La luz era la que hacía el trabajo de de autorreferenciar el mundo en la imagen. Con el tiempo y la obsesión fotográfica se agotan las posibilidades de fotografiar el mundo como paisaje fidedigno. En una postura parecida a la de Foucault con la muerte del autor Fontcuberta sugiere la muerte del objeto. Muere el objeto como elemento pasivo de la fotografía. Ya la cosa no se presenta a si misma sino que el fotógrafo le da una identidad y la descubre en el proceso fotográfico. Ya hay un trabajo de apropiación e interpretación de lo que existe ahí afuera.
Otro de los temas importantes del que trata el libro es sobre el concepto de “verdad” en la fotografía, el cual introduce con una increíble epígrafe. Si en un inicio la fotografía se presentaba como un testigo de la verdad pasa a convertirse en el siglo XX en una forma de mentira, que puede estar bien o mal presentada. Me es muy interesante leer la preocupación tan gran que a lo largo de la historia ha tenido el tema de la verdad en la imagen. Creo que, al menos desde mi generación, ya no es un tema que preocupe, al menos no de la manera que solía hacerlo. En la posmodernidad tenemos integrada la idea de la falsedad de la imagen. En el mundo de la ilusión ha quedado un poco relegada la búsqueda helénica de la verdad. Pero en un mundo donde la fotografía ya no presenta la verdad y resulta un tanto cliché el juego que pudiera hacer con la mentira me pregunto ¿A que aspira la fotografía en la coyuntura contemporánea? ¿Que fundamentación estética es la que impera en el supuesto nihilismo conceptual en el que vivimos?
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